ECOSISTEMA URBANO - Arquitectura con una mirada ecológica




Las dinámicas insostenibles del sistema urbano representan un gran porcentaje de incidencia en la alteración de la emergencia climática global. Muchas ciudades se han visto obligadas a declararse en alerta roja para buscar minimizar su impacto; como es hoy el caso de Bogotá. Razón por la cual, orientamos nuestra propuesta hacia un carácter holístico y ambiental, cuya valoración se enmarca bajo los criterios y lineamientos que plantea la ecología urbana; una perspectiva de urbanismo que fomenta la tan necesaria cultura ambiental ciudadana.


El ecólogo Jaume Terradas afirma que la ciudad debe ser considerada como un ecosistema cuyo metabolismo puede llegar a contribuir significativamente en la pacificación de esta crisis. En lo que destaca el potencial de los “sistemas naturales para prestar servicios ecológicos y mantener la biodiversidad” y “el papel de la ciudadanía en la mejora de la calidad ambiental y de su propio bienestar” (Terradas, Franquesa, Parés, & Chaparro, 2011). Este modelo es una estrategia de gestión, con un alto enfoque interdisciplinar, que permite una objetiva implementación de planes de redistribución de cargas y responsabilidades entre el sector público y privado; y, además, ser fácilmente replicado.


Es pertinente orientar la Acupuntura Urbana de Bogotá hacia este horizonte enmarcado en la sostenibilidad.



ACTIVACIÓN MULTIESCALAR Y ECOSISTÉMICA DEL TERRITORIO



Bogotá es un ecosistema urbano con un alto grado de complejidad y contraste cuya dinámica se ve enmarcada esencialmente en su rica diversidad poblacional y natural. Este carácter es otorgado, en gran medida, por las condiciones geográficas del territorio; pues sus innumerables geoformas y propiedades ofrecen para cada retazo de ciudad un microecosistema singular, y con este, indistintas maneras de adaptabilidad por parte de todos los seres que lo habitan. Una muestra de esto nos la ha brindado el territorio objeto de estudio. Cinco microecosistemas cuyas cualidades reflejan la complejidad y contraste de la ciudad. Sin embargo, la lectura de su localización conjunta en una escala macro, destaca el tejido de anclaje que trazan los cuerpos hídricos y estructura ecológica entre ellos. Una oportunidad que nuestra acupuntura urbana tomará para sanar y vincular, progresivamente, todo el territorio de manera uniforme.




PRINCIPIOS DE ACTIVACIÓN ESTRATÉGICA



Estos principios son replicables en todos los escenarios, sin embargo, cada uno tendrá mayor o menor presencia en cada uno de ellos, dependiendo de las necesidades y características locales.


1. REDISTRIBUCIÓN: Es evidente la presencia de “retazos baldíos” importantes, sin un uso predefinido, que impiden el aprovechamiento de la totalidad del espacio y el encuentro entre diversas actividades. Por esta razón, es necesario redistribuir el espacio de manera que estos vacíos se activen y representen un espacio múltiple para la ciudad.


2. EXTENSIÓN : Se evidencian diferentes tipos de barreras, de carácter físico y espacial principalmente, que interrumpen el diálogo entre dos microecosistemas fundamentales: el parque y sus bordes urbanos delimitantes. Por esta razón, es vital extender sus correspondientes actividades urbanas de modo que se propicie un encuentro e intercambio dinámico mutuo.


3. COMBINACIÓN: Son evidentes las dinámicas de fragmentación y desarticulación entre usos y actividades dentro de un mismo microecosistema. Razón por la cual, es necesario combinar todos sus componentes de modo que se revitalice y consolide la calidad de vida urbana del lugar.


4. REVERDERIZACIÓN: Es evidente la carencia, desarticulación y/o mal estado de los sistemas naturales del microecosistema, debido a la falta de conciencia en torno a su cuidado y a sus facultades positivas en beneficio de la comunidad urbana. Por esta razón es necesario reverdecer el territorio no solo desde un carácter contemplativo, sino también productivo y educacional.




ESTRATEGIA SOCIAL



Nuestra estrategia social está enmarcada bajo los parámetros de gestión y gobernanza de la ecología urbana cuyo enfoque propenderá, especialmente, por transmitir un conocimiento empírico y sensorial en torno al papel del sistema natural en el ecosistema urbano, sus beneficios y aportes en la igualdad del tejido social. De modo que el componente físico ambiental será de imperante en todas las acciones de la propuesta. Con este fin implementamos un diseño participativo y democrático en todas las etapas del proceso urbanístico: planificación, construcción y uso.


COMPONENTES DEL DISEÑO PARTICIPATIVO


1. Implementación de un plan de urbanismo táctico, cuyo objetivo será conducir el trabajo colectivo y colaborativo de la comunidad.


2. Validación de las necesidades y potenciales propios de cada lugar a través del uso de diversas metodologías “Design Thinking” que involucre a la comunidad.


3. Implementación de procesos de formación, en alianza con instituciones y fundaciones, que promuevan la coproducción de conocimiento.


4. Como propuesta de innovación social, proponemos una caja de herramientas compuesta por diferentes tipos de módulos y mobiliario; pensadas técnicamente desde un método constructivo reversible.



ENFOQUE DE LA INTERVENCIÓN



Social: Orientamos este enfoque al reconocimiento sensible de las prácticas y saberes populares, tradicionales y emergentes de cada territorio; un recurso humano que facilita y viabiliza la consolidación de un modelo de autogestión y de economía local potenciales.


Ambiental: Orientamos este enfoque hacia una progresiva educación y concientización de los sistemas naturales en el medio urbano es esencial para enfrentar la crisis climática, capaz de brindar herramientas de empoderamiento que empiecen a tejer una cultura ambiental en pro de una soberanía alimentaria y calidad de vida para todos.


Cultural: Orientamos este enfoque hacia una conquista por el espacio público para caracterizarlo, principalmente, como un escenario activo de aprendizaje a través del arte popular, tradicional y emergente.




JUAN XXIII


Esta propuesta reconoce las iniciativas entre la comunidad local e instituciones públicas y las integra coherentemente con la intervención. De modo que se da continuidad a las llamadas “calles mágicas” y se toma en cuenta la intención de convertir el inmueble, localizado al suroccidente del parque, en un museo comunal. A partir de esto implementamos tres acciones proyectuales:


1. Pacificar las vías colindantes al parque para permitir una interacción a 360° del parque con el contexto inmediato; con especial atención en la carrera 20 y 22, de modo que pueda propiciarse un posterior vínculo con el parque “La araña”.