top of page

URBANISMO TÁCTICO - Pequeñas acciones que transforman el entono


En Cloe, gran ciudad, las personas que pasan por las calles no se conocen. Al verse imaginan mil cosas una de la otra, los encuentros que podrían ocurrir entre ellas, las conversaciones, las sorpresas, las caricias, los mordiscos. Pero nadie saluda a nadie, las miradas se cruzan un segundo y después huyen, buscan otras miradas, no se detienen.


Las ciudades Invisibles – Italo Calvino



Este texto tomado de uno de los libros más reconocidos sobre ciudad refleja una realidad que vivimos día con día, la falta de pertenencia y apropiación de nuestras ciudades que nos alejan como ciudadanos y cohabitantes del mundo. Actualmente y luego de varias décadas de construir ciudades bajo la influencia modernista, muchas ciudades de Latinoamérica enfrentan grandes problemas urbanos, donde la configuración de la ciudad ha generado consecuencias, como la falta de identidad, la falta de espacios de encuentro, de espacios para expresarse y para ejercitarse.


Ciudades que fueron concebidas bajo una perspectiva urbanística donde las calles eran pensadas para los vehículos y las manzanas diseñadas para maximizar el espacio de ocupación de los edificios. La arquitectura era concebida como una disciplina que buscaba el bienestar de la ciudad, sin imaginar las consecuencias que tendrían sobre el bienestar de los ciudadanos y su entorno.


Plaza de la estación en Saratov en el proceso de mejora de la prueba - Fuente: https://fluger.pro/tactical-urbanism/

En los últimos años alrededor del mundo, han empezado a surgir cada vez con mayor fuerza una serie de proyectos de urbanismo y gestión del espacio público conocido como urbanismo táctico. Este tipo de proyectos contemplan una serie de acciones temporales sobre el espacio público de rápida ejecución, bajo costo y alto impacto para las comunidades; las cuales permiten experimentar y testear como los habitantes conciben los usos espaciales y con ello innovar, en la forma de hacer ciudad sin incurrir en intervenciones caprichosas y costosas que pueden fracasar a futuro.


El diseño participativo ha logrado que espacios residuales de la ciudad o espacios públicos abandonados, resurjan y cambien las dinámicas de los barrios, en donde incluso las acciones más simples como pintar un mural o arreglar unas bancas, consiguen demostrar su alto impacto en la comunicación, pertenencia y mejora de calidad de vida de los habitantes.


Plan piloto en la ciudad de Nueva York - Fuente: https://torontoist.com/2009/06/the_revolution_will_not_be_motorize/

De esta forma el Urbanismo Táctico ha tomado gran relevancia en la forma en la que las ciudades mutan, interviniendo espacios sub utilizados y olvidados, otorgándoles un uso que no necesariamente es de ocupación arquitectónica o permanente, abriendo así multiplicidad de posibilidades para que estos espacios sean apropiados por parte de los ciudadanos y con esto rescatar la forma de sentir y valorar la urbe. Estrategias que comprenden acciones a corto plazo pero que generan cambios a futuro, promoviendo el desarrollo de capital social entre ciudadanos, construyendo capacidad de organización entre instituciones públicas y privadas que benefician a la comunidad.


La idea de urbanismo táctico aparece aquí como una estrategia para retomar la ciudad, la cual busca que el uso de espacios publico esté definido más por las personas y menos por las edificaciones, transformándose en una especie de democracia donde los usuarios se convierten en actores activos de su entorno, generándose así una responsabilidad sobre el espacio público y por tanto un sentido de pertenencia.


Implementación de urbanismo táctico en la calle Jaime Torres Bodet - Fuente - http://mexico.itdp.org/noticias/promueve-itpd-seguridad-vial-en-entornos-escolares/

En los últimos años alrededor del mundo han aparecido numerosos grupos que van desde universidades y ONGs, hasta organizaciones comunitarias y ciudadanos del común, en respuesta a la necesidad de espacio público de calidad por parte de la sociedad civil. Proyectos tales como el cierre temporal de una vía para convertirla en una plaza improvisada o la construcción de huertas urbanas en lotes baldíos, son algunas apropiaciones del uso del espacio que si bien son experiencias transitorias, tienen efectos a largo plazo.


Existen numerosos ejemplos de este tipo intervenciones que han sido exitosas, todas ellas de gran impacto social, cultural y económico, como el caso de la transformación de la calle Madero en el Centro Histórico de la Ciudad de México en un corredor peatonal, Times Square en Nueva York transformada de una caótica intersección vehicular, en una zona peatonalizada dedicada a la cultura y al encuentro entre ciudadanos; así como la ocupación de zonas de estacionamiento en las calles de San Francisco para implementar parques de bolsillo, son algunos ejemplos de la transformación que logran esta clase de intervenciones.

Países como Perú, Colombia, Argentina y Chile, han empezado a replantear su espacio público, trasformando las problemáticas en oportunidades para la misma ciudad, fomentando la participación y el intercambio entre ciudadanos, ofreciendo soluciones a las problemáticas sociales, económicas y urbanísticas que atraviesan las ciudades. Proponen estrategias que buscan fomentar medios alternativos con materiales reciclables y económicos, ciclovias que mejoran el desarrollo sostenible de la ciudad y espacios de encuentro en zonas que anteriormente estaban en desuso.




Ejemplo de ello es la plaza 5 de mayo en Panamá, donde se buscaba peatonalizar una parte de la vía alrededor de la plaza, mediante un plan piloto de un mes, que incluía a la comunidad en el proceso de intervención, para luego medir el impacto sobre los ciudadanos. Un experimento urbano inédito y de carácter temporal, que obtuvo gran acogida por parte de los ciudadanos, volviéndose de esta manera permanente y logrando promover la convivencia a través de la cultura y el arte, así como compartir y conectar las vías para una movilidad segura en esta zona de la ciudad.


Otro ejemplo de esta clase de intervenciones es la calle Bandera localizada en pleno el centro de Santiago de Chile, que debido a los trabajos que se encontraban ejecutando en una de sus líneas de Metro desde el año 2013 fue necesario hacer un corte en el tránsito vehicular, convirtiéndola en estacionamiento de automóviles desde ese momento. En el 2017 la Municipalidad de Santiago se propuso mejorar las condiciones existentes, para lo cual solicito al Ministerio de Transportes cambiar su uso a peatonal, para posteriormente generar una intervención que permitiera convertirla en un paseo, que mejorara la calidad de vida de quienes circulan y trabajan diariamente por la zona. El proyecto incluyo pintar la calzada de múltiples colores, junto con la inclusión de mobiliario urbano que se integra al diseño, elementos tecnológicos que permiten hacer mediciones y seguridad especial para los transeúntes. La intervención permitió mejorar y recuperar un espacio público abandonado por la ciudadanía, debido a la ocupación y el uso excesivo del automóvil; convirtiéndola en un espacio de encuentro y permanencia, llenándolo de colorido para el disfrute de miles de personas que visitan diariamente el centro de Santiago.

Calle Bandera - Fuente: https://mymodernmet.com/paseo-bandera-urban-art/

Uno de los objetivos del urbanismo táctico en latinoamericana es humanizar y recuperar el espacio público de la ciudad, rehabilitando diversos sectores, planteado posibles soluciones a problemas generados por la falta de planificación. Estas estrategias no solo las pueden realizar urbanistas y arquitectos sino personas del común, dispuestas a generar una nueva visual y usos del espacio público, promoviendo la utilización de la bicicleta o transportes alternativos, así como la rehabilitación de áreas verdes, cruces seguros y privilegiando al peatón.


Podría decirse que el urbanismo táctico se ha convertido en un símbolo de la ciudad contemporánea y su alcance es aún inexplorado, tanto como su potencial de influencia en la construcción de la ciudad contemporánea. Si bien esta clase de estrategias y acciones ciudadanas no solucionan los problemas estructurales de las ciudades por sí mismas, no se puede negar que ayudan a crear una sociedad más democrática y un paisaje urbano más amable para propios y visitantes.





Articúlo: Paola Lobo


bottom of page